viernes, 29 de abril de 2016

¿Es malo tomar comida chamuscada?

Uno de los grandes miedos a la hora de la alimentación se encuentra a la hora de comer algo chamuscado, ya sean patatas fritas de bolsa negra o el típico pan más tostado de la cuenta. Pero, ¿es realmente malo tomar tanta cantidad de comida chamuscada?. Y en caso afirmativo, ¿podemos controlar la ingesta de estos alimentos para que no nos afecten? 



El caso es que está más que confirmado que en las partes quemadas de muchas comidas (sobre todo patatas fritas y pan tostado) se encuentra una molécula que se produce en el proceso de preparación del alimento, la acrilamida. Hay estudios suficientes para concluir que la acrilamida produce ciertos tipos de cáncer en ratones, y aunque no los hay suficientes para concluir que haga lo mismo en humanos, el mecanismo de la molécula en los seres vivos así como sus características indican que también puede producir cáncer en seres humanos. ¿Significa esto que debemos dejar de tomar comida quemada? Para ello hay que saber que la dosis hace el veneno, es decir, que a nadie le ocurre nada por tomarse una molécula de acrilamida, pero sí puedes notar efectos negativos en tu salud si ingieres una cantidad elevada.

Se estima que hay una exposición media a través de la dieta de entre 0,2 y 1,0 μg/kg/día en la población adulta. En grandes consumidores se supone que puede ser de 1,0 μg/kg/día a 4 μg/kg/día. Vamos a suponer que somos grandes consumidores de acrilamida, es decir, que tomamos 4 nanogramos por masa corporal cada día. Para poner un ejemplo de masa corporal, voy a poner mi caso, que está más o menos en la media mundia, 73 kg. Haciendo cuentas, nos sale que yo estaría consumiendo 292 nanogramos de acrilamida al día, unos 0,0000003 gramos.

Pasemos ahora a calcular si esta cantidad es realmente perjudicial o no. Hay que tener en cuenta que me he puesto en  el peor de los casos, en el que se supone que estoy ingiriendo la máxima cantidad de acrilamida que comen los grandes consumidores. Para saber si esta cantidad es o no perjudicial, vamos a compararla con la Ingesta Diaria Admisible (IDA) de acrilamida, es decir, la cantidad máxima que podemos ingerir al día sin notar ningún efecto negativo en nuestra salud a lo largo de nuestra vida. En un estudio toxicológico realizado por investigadores del Sapphire Group y financiado por la Asociación de Productores de Alimentos y Bebidas en EE.UU, se establece como IDA de la acrilamida con el fin de evitar la formación de cáncer 2'6 microgramos por cada kg de peso corporal y día (0,0000026 gramos).


Fórmula desarrollada de la acrilamida

Como vemos, la IDA es mayor a la cantidad que he supuesto que comía de acrilamida, concretamente, 8'66 veces mayor. Esto quiere decir que para alcanzar una ingesta perjudicial para mi salud tendría que tomar 8 veces más cantidad de acrilamida que la máxima que consume un gran consumidor. 

Concluyendo esta entrada, se puede decir que antes de llegar a padecer un cáncer provocado por consumir comida muy chamuscada padeceremos obesidad mórbida (que de hecho es un problema que favorece la aparición de cáncer en el cuerpo) y todas las enfermedades que esto acarree. Por tanto, antes de padecer cáncer por comer comida chamuscada es mucho más probable que lo padezcas por haber comido demasiado.

Fuentes:
HuffingtonPost
IARC
Wikipedia (acrilamida)
SweetPress

lunes, 3 de agosto de 2015

Los aditivos alimentarios

Cada vez hay más gente que mira mal los aditivos que se les echa a las comidas que ingerimos, tales como conservantes o colorantes. Es normal entonces que haya cada vez más empresas que vendan sus alimentos sin aditivos. Pero, ¿son estas sustancias tan malas como las pintan? Comprobémoslo.


Los aditivos alimentarios son sustancias químicas, a veces de origen natural y otras de origen artificial, que se añade a las comidas por parte de las empresas. Puesto que el tema es delicado, las leyes que lo legislan también lo son. Por esto, todos los aditivos alimentarios tienen que ser revisados continuamente y tener una autorización del gobierno para que las empresas tengan permiso de ponerlo en las comidas que preparan. Para ello, deben de cumplir tres condiciones: demostrarse la necesidad tecnológica del uso del aditivo, no presentar ningún peligro para el consumidor en las dosis propuestas y no inducir a error al consumidor. Estos deben figurar en el etiquetado del alimentos, bien por su nombre o, para ser más breves, por los números E.

Puesto que la ley está bien hecha en este sentido, ¿qué provoca entonces que la gente siga descontenta? Principalmente dos cosas, cuando la ley falla al aplicarse y el desconocimiento. En el primer caso, es obvio lo que se debe hacer, arreglar la ley, pero ¿cómo sabemos cuando falla? Muy fácil, cuando en la lista de aditivos hay sustancias que se emplean legalmente a pesar de ser tóxicas en dosis que no sean exageradamente grandes. Y lo cierto es que esto ocurre, y es el caso del E151 (empleado en regaliz, dulces, caviar...) o el E430 (empleado en salsas y postres). Lo cierto es que estos dos aditivos pueden provocar daños en el organismo y hasta producir cáncer por su consumo a largo plazo, pero por suerte ya son ilegales en muchos países. Aunque en cuanto a España se refiere, solo el E430 es ilegal, pues aunque el E151 también lo es en muchos países, en España sigue siendo legal un producto que a largo plazo podría ser cancerígeno.

En este caso, es decir, cuando la ley falla, la solución es fácil, y es que simplemente se deberían de prohibir todos aquellos aditivos que en dosis normales sean perjudiciales para la salud. Es un dato objetivo en el que me imagino que casi todos estaremos de acuerdo. La pregunta es, ¿es esto tan común como nos creemos?

Ahora toca hablar del segundo caso, y es el desconocimiento de la gente. Gran parte de la población mira mal el uso de aditivos alimentarios, sean cuales sean, y lo cierto es que la inmensa mayoría de los que se usan hoy en día son inofensivos en nuestro organismo o, en el caso de producir problemas, se tratarían de reacciones alérgicas poco comunes o de un consumo en exceso del alimento. Pero aún así, muchas personas siguen mirando con malos ojos el uso de estas sustancias químicas, simplemente porque no vienen con el alimento, pero no saben que si estas sustancias no se añadieran, la calidad de los alimentos sería realmente peor o incluso más caros. Y bien, alguien podría pensar que por evitar sufrir un riesgo es preferible comprar comida orgánica o natural aunque su precio sea ligeramente superior, pero cuando realmente estos alimentos no presentan ningún aditivo dañino, lo preferible es comprar la comida que los lleva, pues tardarán más en podrirse, serán más baratos y/o tendrán simplemente mejor pinta. 

Se que ahora mismo puedes estar pensando que por muy inofensivo que sea es mejor que algo sea natural. ¿Seguro? Vamos a analizar casos en concreto.



He ido a la despensa de mi casa y he cogido los tres primeros productos que he encontrado que contenían números E. Hay que destacar que algunos de los que he visto ni si quiera los tenían. Vamos a analizar los números y comprobar si realmente son inofensivos o no y para que sirven. Para ello, vamos a valernos de esta página web, donde vosotros mismo también podréis comprobar lo siguiente:

Tortitas de trigo del supermercado Día:

E422: Glicerol. Edulcorante sintético y humectante. Totalmente inofensivo.

E415: Goma xantana. Espesante sintético y gelificante. No recomendado para niños recién nacidos o mujeres embarazadas, pues puede provocar la aparición de Enterocolitis Necrosante.

E471: Mono y diglicéridos de ácidos grasos. Emulsionante natural y antioxidante. En animales de laboratorio provoca un aumento del tamaño el hígado y riñones solo en grades dosis.

E330: Ácido cítrico. Acidulante y corrector de la acidez. Casi inofensivo, no se recomienda en grandes dosis porque puede causar corrosión dental.

E281: Propionato de sodio. Conservante sintético (previene la aparición de moho, hongos y bacterias). Totalmente inofensivo.

E202: Sorbato de potasio. Conservante natural o sintético (previene la aparición de hongos). Casi inofensivo, no se recomienda tomar altas dosis porque podría provocar diarrea y cálculos renales.

E450: Difosfatos. Estabilizantes sintéticos y correctores de la acidez. Solo en grandes dosis puede provocar hiperactividad, problemas digestivos y puede reducir el equilibrio natural de calcio y fósforo en el organismo, pero es fácil de consumir mucho debido a los numerosos alimentos que lo contienen.

E500: Carbonatos de sodio. Antiaglomerante, levadura y corrector de la acidez. Totalmente inofensivo.

Caramelos blandos de Dolis:

E330: Ácido cítrico. Acidulante y corrector de la acidez. Casi inofensivo, no se recomienda en grandes dosis porque puede causar corrosión dental.

E441: Gelatina. Espesante y gelificante. Se debe evitar la gelatina porcina porque puede causar alergias o asma, pero es difícil porque la ley no obliga a detallar su origen.

E100: Curcumina. Colorante natural. Totalmente inofensivo.

E160c: Extracto de pimiento. Colorante natural. Totalmente inofensivo.

E163: Antocianinas. Colorantes naturales. Totalmente inofensivo, incluso tiene potentes efectos antioxidantes contra enfermedades del corazón, cáncer y diabetes.


Croissant de Hacendado:

E471: Mono y diglicéridos de ácidos grasos. Emulsionante natural y antioxidante. En animales de laboratorio provoca un aumento del tamaño el hígado y riñones solo en grades dosis.

E472e: Ésteres de los ácidos grasos. Emulsionante natural y antioxidante.  En animales de laboratorio provoca un aumento del tamaño el hígado y riñones solo en grades dosis.

E472c: Ésteres cítricos de los ácidos grasos. Emulsionante natural y antioxidante. En animales de laboratorio provoca un aumento del tamaño el hígado y riñones solo en grades dosis.

E481: Estearoil-2-Lactilato de sodio. Emulsionante sintético y estabilizante. Totalmente inofensivo.

E300: Ácido ascórbico. Antioxidante. Casi inofensivo, no se recomienda tomar grandes dosis porque puede causar diarreas y cálculos renales.

E160: Betacaroteno. Colorante. Casi inofensivo, solo podría acelerar la aparición de cáncer de pulmón en fumadores.

E466: Carboximetilcelulosa. Estabilizante sintético y espesante. Se desconocen los efectos del consumo habitual de fibra añadida de forma artificial a los alimentos, pero es de esperar que ocurra lo mismo que con la celulosa normal, aunque no es digerible si es fermentada.

E330: Ácido cítrico. Acidulante y corrector de la acidez. Casi inofensivo, no se recomienda en grandes dosis porque puede causar corrosión dental.

E304: Palmito ascorbilo. Antioxidante sintético. Casi inofensivo, en grandes dosis puede provocar diarreas y cálculos renales.

E307: Alfa tocoferol. Antioxidante sintético. Casi inofensivo, únicamente no se recomienda tomar con grandes dosis de suplementos de vitamina E.

E282: Propionato de calcio. Conservante sintético. Totalmente inofensivo.

E202: Sorbato de potasio. Conservante. Casi inofensivo, en grandes dosis puede provocar diarreas y cálculos renales.

E200: Ácido sórbico. Conservante. Casi inofensivo, en grandes dosis puede provocar diarreas y cálculos renales.


Una vez visto todo esto, vamos a hacer un análisis del que sacaremos unas conclusiones:

De un total de 22 aditivos alimentarios de tres diferentes productos, ocho son 100% inofensivos o incluso con beneficios para la salud, 10 solo son inofensivos si cometes una imprudencia (comer mucha cantidad o tomar alguna droga), dos pueden ser peligrosos, uno no se ha investigado aunque probablemente solo es perjudicial en grandes dosis y otro solo es peligroso según su procedencia. 

Para hacer una gráfica, vamos a suponer que la gelatina en este caso sí que proviene del cerdo, es decir, que es perjudicial. El resultado sería el siguiente:



Como podemos ver, el 82% de los aditivos son inofensivos siempre que en algunos de ellos no te pases tomándolos. Esta cifra pasaría a ser de un 86'4% si tomamos que la carboximetilcelulosa actúa igual que la celulosa, como los científicos sospechan. A partir de aquí, sacamos que solo un 13'6% de los aditivos que hemos analizado pueden ser perjudiciales para la salud. Uno de ellos no es recomendable para madres embarazadas ni bebés recién nacidos (aunque es obvio que un bebé no toma tortitas de trigo), otro solo es perjudicial en grandes dosis pero al encontrarse en muchos alimentos aumenta el riesgo de sufrir daños y la gelatina, que de ser porcina podría contener restos de otras sustancias realmente peligrosas.

Vemos que se la ley puede haber fallado, pero no lo podemos saber con certeza. Lo único quedaría sería fiarnos de esta y esperar que, aunque haya tres sustancias algo peligrosas, estas estén en cantidades que no afectarían negativamente a nuestro cuerpo en lo más mínimo. En el caso de que sí lo hicieran, simplemente deberían de eliminarse o reducir la cantidad hasta un punto no peligroso.

Podemos concluir que aunque pueda haber algunos aditivos alimentarios malos, la mayoría no nos afectan e incluso nos protegen haciendo el alimento de más calidad. Es difícil que esto funcione de una manera perfecta, pero lo cierto es que cada vez vamos a mejor. Basta mirar unos siglos atrás para darse cuenta de que las infecciones alimentarias antes eran muy comunes, y hoy en día cuando esto ocurre es noticia en todos los medios de comunicación.

Siendo así, es absurdo que algunas empresas presuman de tener sus productos totalmente naturales, sin ningún conservante o colorante. En cualquier caso, deberían decir que los que tienen son inofensivos para nosotros y es beneficioso que se encuentre en el alimento, pero decir que no tienen nada es lo mismo que decir que son más vulnerables a la naturaleza y de peor calidad. Lo cierto es que estas empresas, sabiendo la realidad de los aditivos alimentarios, se aprovechan del error que comete la gente para vender su producto.

CONCLUSIÓN GENERAL:

SÍ GENERAL A LA COMIDA CON ADITIVOS ALIMENTARIOS Y SÍ A LA ELIMINACIÓN DE LOS QUE PUEDAN SER PERJUDICIALES

jueves, 30 de julio de 2015

El experimento moral de la basura espacial

En esta entrada, aunque siga siendo una de opinión, vamos a proponer algo diferente, un experimento mental. ¿Está preparado?

Imagínate que la la humanidad posee una máquina de teletransporte para llevarte a cualquier parte del Universo en un segundo. Ahora, en un intento desesperado de hacer desaparecer toda la basura del planeta, los gobiernos de todos los países deciden enviarla a otro planeta cualquiera deshabitado. Una vez dicho todo esto, ¿crees que sería ético hacer algo así?


Tómate un tiempo para pensarlo bien y, cuando creas estar listo, continua leyendo la entrada. Recuerda que no tienes que mirarlo desde el punto de vista lógico ni legal, únicamente desde la ética, sin importar que esto tenga o no sentido alguno.

¿Ya? Por los resultados que he obtenido yo mismo al hacer este experimento en mi familia, es muy probable que estés pensando que la respuesta sea no, que no es ético enviar basura a otro planeta, pues ya tenemos bastante con el daño que le estamos haciendo al nuestro para encima contaminar otros lugares del Universo. Ahora bien, ¿seguro que no quieres volver a pensar la pregunta?

La respuesta correcta sería que ni sería ético ni sería no ético, pues pensando un poco nos damos cuenta que desde este punto de vista no se está infringiendo ninguna norma. De esta forma, como no se puede comparar con la ética, sería simplemente algo que se puede hacer sin ningún problema sin que hubiera nada que nos pudiera impedir hacerlo. La ética se basa en distinguir el bien y el mal, y creo que todos sabemos que tanto el bien como el mal únicamente cuando hay vida. Si en todo el Universi no hubiera ni una sola vida, daría igual como se formara este, incluso la no formación de este sería algo irrelevante. En cambio, una vez que existe la vida, la formación del Universo si podría ser importante, pues a algún ser vivo le podría afectar directamente.



La razón por la que probablemente hayas pensado que este ejemplo no es ético es porque tienes en mente que no estaría bien que esto lo hicieran en nuestro planeta, pero recuerda, he dicho que ninguno de estos dos ejemplos afectaría a nadie, pues en el planeta que se está contaminando no hay ni un rastro de vida. Si estás pensando que ese planeta puede sernos útil en un futuro, date cuenta de que hay miles de millones de planetas más que podrían servirnos, pues tenemos una máquina que nos lleva a cualquier punto del Universo en un instante.

Pasemos ahora a la parte más interesante de la entrada, las respuestas de los familiares a los que les he propuesto este mismo experimento:

- Sujeto 1: No sería ético porque no veo bien enviar a otro lo que yo no quiero.
- Sujeto 2: No sería ético, simplemente no lo veo bien.

Ante la respuesta del sujeto 1 tenemos un simple argumento para rebatirla, y es que, como ya hemos dicho, estamos echando la basura a un planeta deshabitado, así que no le afectaría a nadie. El caso sería lo mismo que echar la basura al contenedor. ¿Sería esto ético? Está claro que sí, pero según la respuesta dada para el experimento echar la basura al contenedor no sería ético.

Si nos fijamos en la respuesta del sujeto 2, nos encontramos ante un caso que, si os fijáis, ya he mencionado antes, y se trata de que lo primero que se nos viene a la cabeza es que esto no sería ético. En cambio, este sujeto no ha llegado a sacar una segunda impresión y reflexionar más el tema.

¿Qué quiere decir este experimento? Pues que todos tenemos una primera impresión ante cualquier cosa, y por naturaleza, esta suele ser correcta. Pero hay casos como este en los que la primera impresión no es la correcta, dado que nuestro cerebro nos está engañando y simplemente tenemos que reflexionar un poco más y analizar bien los datos que tenemos. Si todos los seres humanos hiciéramos esto, problemas que vengan dados por temas como "esta es mi opinión y punto" desparecerían. Por suerte, la humanidad está progresando y es posible que esto se haga realidad en el futuro.

domingo, 26 de julio de 2015

La homeopatía

Entre todos los métodos de medicina alternativa existe uno que últimamente está llamando bastante la atención, la homeopatía. ¿Quieres saber por qué? Sigue leyendo esta entrada para enterarte.


La homeopatía fue creada por el médico Samuel Hahnemann, y se basa en dos principios básicos: "Lo similar cura lo similar" y "La disolución incrementa la potencia". Esto quiere decir en otras palabras que la cura de una enfermedad que sea causada por una sustancia química, se cura usando esa misma sustancia química en una enorme disolución. Por ejemplo, si la cafeína te hace sentirte más despierto, un poco de cafeína muy diluido en un vaso de agua te hará sentir con muchísimo sueño, dándote más sueño cuanto más diluido esté.

Es muy probable que ahora mismo estés pensando que esto es absurdo, y es porque realmente lo es, pero te sorprenderá aún más saber que esto es legal y se venden productos homeopáticos en casi cualquier farmacia. Bien es cierto que existan métodos de medicina alternativa que funcionan a pesar de no haberse encontrado aún una explicación científica del por qué funcionan, pero el caso de la homeopatía es diferente, y es que nadie puede curarse por los propios efectos de la medicina a través de este tipo de tratamiento.

Hoy en día, muchos siguen comprando productos homeopáticos pensando que se van a curar con ellos, y si luego se curan creen que ha sido gracias a la homeopatía y no a un posible efecto placebo o, simplemente, que su cuerpo simplemente ha luchado contra la enfermedad. ¿Queréis hacer el experimento vosotros mismos? La mejor forma es ir a la farmacia más cercana que tengáis y comprar medicamentos homeopáticos para dormir. Si no queréis gastaros dinero, podéis hacer lo siguiente:

1- Llenar tantos vasos de agua como podáis con aproximadamente 100ml cada uno (cuantos más vasos llenéis se supone que más efecto tendrá).
2- Añadir una gota de café a uno de esos vasos y remover la disolución
3- Coger una gota de ese vaso con ayuda de una pajita y repetir el mismo proceso sucesivamente en todos los vasos
4- Beberse la disolución del último vaso


Resultado del producto homeopático casero

Según la homeopatía, el resultado será que al tratarse de cafeína muy diluida, la sensación de cansancio sea mayor cuanto más diluida esté. Si el experimento te funciona, por favor, indícalo en los comentarios de esta entrada, pues estaríamos ante un verdadero milagro.

Curiosamente, en los frascos de homeopatía suele avisar de que no tomes más de la ingesta diaria recomendada teniendo en este caso que llamar a un centro de toxicología. También podéis probar a hacer este experimento, ya que no os pasará absolutamente nada por tomar más bolitas de azúcar que las que te avisan. Igualmente, la sustancia está tan diluida que no va a pasar nada por tomar 50 átomos de la sustancia X que por tomar dos.

Vayamos ahora a analizar qué hace que tanta gente siga creyendo en esta enorme mentira a través de una simple manera, analizando argumentos de personas que se tratan con homeopatía:

- "La homeopatía es como las vacunas, te inyectan pequeñas cantidades de un elemento para que tu cuerpo trabaje de forma más suave contra ello"


- "El agua tiene memoria, por eso aunque un elemento se diluya tanto que desaparezca en la disolución, el poder sigue conservándose y es aún mayor"

En cuanto al primer argumento, podemos rebatirlo de una forma muy sencilla, y es que las vacunas crean anticuerpos para que nuestras defensas puedan combatir contra el agente externo. Sin embargo, esto no ocurre con todo lo que uno se introduce en el cuerpo, ya que tu cuerpo puede hacerse inmune a una enfermedad, pero no a un veneno.

El segundo argumento es aún más absurdo, porque además de que está demostrado de que el agua no tiene memoria, si la tuviera recordaría todas las cosas que hubieran estado anteriormente diluidas en ella. Esto quiere decir que si en el mar hay un cadáver (que estaría por tanto muy diluido), el agua del mar se evapora, y tras llover el agua se recoge para consumo humano. Por tanto, cuando te bebas el agua tu cuerpo va a recibir el efecto contrario a "comerse un cadáver". ¿Tiene algún sentido? No lo creo.

A pesar de todo esto, muchas personas son homeópatas y aseguran que los tratamientos funcionan con ellos perfectamente. Esto ocurre porque o bien creen que les está haciendo efecto cuando realmente no lo es, o bien conocen casos de personas que les ha funcionado. ¿Ccmo es entonces esto posible? 

Es obvio que viendo lo que significa la homeopatía es imposible curarse de una enfermedad así, pues tomar una pastilla de azúcar o un tarro de agua no hace milagros, pero sí que puede haber un efecto placebo. Otra de las razones por las que alguien puede curarse con homeopatía es porque además de la medicina, los terapeutas suelen mandarte unos consejos que tomar para hacer más efectivo el tratamiento, de forma que si uno se cura es simplemente por seguir los consejos (como puede ser hacer ejercicio y dormir lo suficiente) en lugar de hacerlo por el propio medicamento). Cabe destacar que el caso de "yo tengo un amigo al que le funcionó" no es válido en la ciencia. La ciencia se basa en demostraciones a través de experimentos, y es que a través de este argumento también se puede decir que hay mucha gente a la que no le ha funcionado la homeopatía.

Si ahora mismo estás pensando que entonces la homeopatía debe seguir existiendo porque cura con efecto placebo, date cuenta de que los médicos también nos recetan a veces tratamientos que son efecto placebo, solo que en esta ocasión ellos determinan cuando es necesario para recertártelo y cuando sería inútil para no hacerlo. Antes de que un homeópata diga que la homeopatía no es placebo, cabe comentar que se han realizado numerosos experimentos (incluso se pueden ver documentales en Youtube), que el efecto que desencadena tomar un vaso de agua normal es el mismo que el que produciría tomar un vaso de agua homeopática.



Otro argumento que usan es cuando practican la homeopatía como mecanismo preventivo y no curativo. En este caso se basan en que si están sanos se debe gracias a que están tomando "medicamentos" homeopáticos, pero en cuanto caen a una enfermedad miran para otro lado. También suelen decir que la medicina homeopática no tiene efectos secundarios en los pacientes, pero ¿tiene algún efecto si quiera?

En resumidas cuentas, es imposible curarse con un medicamento homeopático, no tiene sentido alguno, y en el caso de lograrlo se trata de que la enfermedad la ha superado tu propio cuerpo, no un frasco de agua o unas pastillas de azúcar con leche. Es mejor, además que más barato (porque asombrosamente los productos homeopáticos son carísimos para lo sencillo de hacer que son, una muestra más del fraude que se nos presenta) tomar medicamentos de medicina tradicional, los que la comunidad científica avala, en lugar de arriesgarse de esta forma y perder el tiempo, el dinero e incluso la salud en cosas tan absurdas como esta.

A continuación, os dejo dos vídeos acerca de este tema, uno hablando acerca de los "falsos mitos" por los que nos intentan engañar los homeópatas y otro del programa "Escépticos" del canal Eitb, que aunque dure mucho, tenéis que ver casi obligatoriamente el primer minuto, no tiene desperdicio:






CONCLUSIÓN GENERAL:
 NO ROTUNDO A LA VENTA LEGAL DE HOMEOPATÍA EN FARMACIAS

miércoles, 15 de julio de 2015

Los antivacunas

ATENCIÓN: Si no sabes qué son exactamente las vacunas, te recomiendo que le eches un vistazo a este artículo de Wikipedia para saber al menos de que va la cosa, pues si no lo haces puedes tener muy difícil entender esta entrada.

Últimamente se está hablando del peligro que presentan las vacunas a los niños pequeños, por lo que han surgido asociaciones en contra de los programas de vacunación que recomiendan a los padres no vacunar a sus hijos por el peligro ya mencionado.




Antes de sacar opiniones, vamos a analizar los datos que existen y que todos damos por ciertos:

- Vacunarse es bueno para evitar muchas enfermedades. Según la OMS, cada año se evitan entre 2 y 3 millones de muertes gracias a las vacunas contra la difteria, el sarampión, el tétanos y la tos ferina. A pesar de eso, solo por el sarampión murieron más de 200.000 niños en 2013 y 275.000  por el tétanos en 1997, de forma que cada 20 segundos, un niño muere por una enfermedad que podría haberse evitado con vacunas.

- En ocasiones, las vacunas son peligrosas. Es difícil saber cuantas personas mueren o sufren graves enfermedades al año a causa vacunas, de hecho, cada vez que esto ocurre es noticia destacada, pero podemos hacernos una idea para el tema que estamos abordando. Por las noticias que se ven en internet, sería muy raro que la cifra superara los 10.000 casos al año en el mundo, y en cuanto a los casos de autismo, muchos estudios demuestran que no hay relación alguna entre casos de autismo y vacunación, aunque muchas asociaciones anti-vacunas siguen dudándolo seriamente.

- Las principales sustancias que hacen peligrosas las vacunas es el timerosal y el aluminio. La mayoría de los fallos que se dan en las vacunas se deben a elementos como el timerosal o el aluminio que van incluidos en las vacunas como potenciadores o bactericidas.
Observando estos datos, creo que es totalmente conveniente vacunarse siempre, pues aunque haya errores médicos (que, como ya hemos mencionado, si resulta que dan otras enfermedades esto ocurre espontáneamente y no es autismo), la cifra de muertes que se evitan por vacunarse es enormemente mayor que la que se causan por errores en las vacunas, debiéndose siempre esta última a casos de errores médicos. 

A pesar de esto, es cierto que hay personas afectadas por negligencias médicas causadas por el timerosal y el aluminio, así que vamos a hacer una valoración. Dado que es cierto que en algunos casos de negligencias médicas estos elementos pueden provocar problemas en los niños, deberían cambiarse si es posible por otros más seguros solo en el caso de que sigan cumpliendo la misma función para la vacuna. Es decir, elementos con los que aunque hubiera errores médicos no afectara tanto a los niños. Aunque todavía las vacunas no sean 100% seguras, es un hecho que es lo más seguro que existe a día de hoy para evitar enfermedades, pues aunque en algunas ocasiones haya fallos, siempre son peores y se dan muchos más casos de enfermedades que evitan a las que pueden traer. El caso es que, incluso si hubiera tantos casos de autismo por vacunas que por el total de muertes que se evitan (cosa que no ocurre ni de lejos), seguiría mereciendo la pena vacunar a los niños, pues, aunque pueda sonar muy duro, es preferible tener autismo a morir de sarampión, tétanos o tos ferina.

Para comprenderlo mejor vamos a proponer un ejemplo. Si ahora mismo tuvieras un tumor y la única forma de acabar con él fuera hacer una quimioterapia, ¿lo harías o preferirías no hacerla porque la quimioterapia trae efectos negativos? La respuesta debería estar clara, es mejor asumir el riesgo de hacerse una quimioterapia, pues la probabilidad de acabar con el tumor es mayor que la probabilidad de morir en el tratamiento. ¿Entendido? Pues lo mismo ocurre con las vacunas, es más, hay muchísimo mayor riesgo de sufrir otros daños por una quimioterapia que por una vacuna.

Pues bien, ahora llega la parte más importante de esta entrada, y es que eso de que las vacunas provoquen autismo es totalmente falso, de hecho, hay muchos estudios que lo demuestran. Entonces, ¿por qué las asociaciones antivacunas se basan en esto para no vacunar a sus hijos? Simple, porque en el año 1998, el cirjunao Andrew Wakefield publicó un estudio que hablaba de una relación entre el autismo y las vacunas. Tras la publicación, muchos médicos intentaron sacar la misma conclusión a través de más investigaciones, pero nunca llegaron a la misma conclusión. ¿Por qué? Pues porque el estudio de este cirujano era un completo fraude debido a un conflicto de intereses que se demostró en 2004. Y si se demostró que era un fraude, ¿por qué surgieron los antivacunas? Simple también, y se debe a dos motivos: que la segunda noticia tuvo menos repercusión mediática que la primera, y que algunos prefirieron pensar que se trataba de una conspiración del gobierno con el fin de envenenar niños en lugar de pensar lo que realmente era, un fraude del cirujano.

Habría entonces que concluir que hay que vacunarse siempre, pues hoy en día es el mejor mecanismo de medicina preventiva que existe, aunque pueda mejorarse muy ligeramente. Además, las vacunas deberían ser obligatorias por parte de los gobiernos de todos los países, pues es la mejor manera de mantener sana a la mayor parte de la población. De hecho, hay personas que debido a alergias o múltiples motivos no pueden vacunarse, por lo que el simple hecho de que alguien que pueda vacunarse no lo haga supone un riesgo para esta sección de la población (a esto se le llama efecto rebaño).


Es por esto que cualquier padre o madre que decida no vacunar a su hijo está arriesgando muchísimo su vida y tirando a la basura años de investigación científica. Basta pensar un poco para darse cuenta de la atrocidad que es decidir no vacunar a tu hijo que ni si quiera puede elegir lo que hacer. De este modo, podemos hacernos una sencilla pregunta: si es obligatorio llevar casco al viajar en moto por poner en peligro tu vida y está penado con una multa, ¿por qué no es obligatorio ni está penado poner en riesgo la vida de tus hijos y de todas las personas que no puede vacunarse?

Es increíble como muchos seres humanos intentan nadar a contracorriente de la ciencia y el progreso. Cualquiera que se considere antivacuna debería observar cualquier gráfica acerca de la evolución de cualquier enfermedad antes y después de la creación de su vacuna (por ejemplo, en EE.UU había aproximadamente medio millón de casos al año de sarampión antes de la creación de la vacuna, mientras hoy se dan unos 100 casos siendo casi todos importados). 


Por suerte, en Change.org hay más gente que ha firmado por hacer las vacunas obligatorias en España que por evitarlas, así que si compartes mi opinión, haz clic aquí para colaborar. ¡Ya van más de 120.000 firmas!

Recordad que podéis dejar vuestra opinión en los comentarios y decid que haríais vosotros en caso de discrepancia.


CONCLUSIÓN GENERAL:

SÍ ROTUNDO A LA VACUNACIÓN OBLIGATORIA DE NIÑOS